¿Sabes que debes hacer para conseguir lo que quieres?

En muchas ocasiones sabemos lo que queremos pero no como conseguirlo ya que no tenemos la energía o motivación suficiente para lograr  nuestro objetivo. También puede ser que no sea lo suficientemente realista. Hoy comparto con todos vosotros un breve relato que nos lleva a la reflexión. Espero que os guste.

El joven Tanit fue a ver al sabio del pueblo y le preguntó:
- Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio no contestó. Tanit se marchó después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado.

Volvió al día siguiente con la misma pregunta. De nuevo no obtuvo ninguna respuesta por lo que volvió por tercera vez y repitió su pregunta:

- ¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio le miró y dijo:

- Ven conmigo

Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua. Pese a los esfuerzos del joven por liberarse, allí lo mantuvo el sabio un largo rato. Al fin lo soltó y Tanit pudo recuperar su aliento.

Entonces el sabio le preguntó:
- Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas?

 

Sin vacilar Tanit contestó:
- Aire, quería aire.
- ¿No hubieras preferido mejor riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?
– No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire – fue su inmediata respuesta.
- Entonces – contestó el sabio -, para conseguir lo que tú quieres debes quererlo con la misma intensidad que querías el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demás.
- Debe ser tu única aspiración día y noche.
- Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres.

Maestro: con el esfuerzo, la insistencia y centrando tu energía en una única cosa conseguirás todo lo que te propones.

Fuente: autor desconocido

 

El juego de las piedras. ¿Cuál es la tuya?

Quizás conozcas la historia del frasco lleno de piedras, pero no me resisto a publicarlo, por lo gráfico y clarificador de su mensaje.

Un experto en gestión del tiempo que estaba dando una conferencia puso sobre la mesa de la sala un frasco de cristal y un montón de piedras del tamaño de un puño. “¿Cuántas piedras caben en el frasco?”, preguntó.

Mientras el público hacia sus conjeturas, fue introduciendo piedras en el frasco hasta llenarlo. Luego preguntó: “¿Está lleno?”. Todos asintieron. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla, puso parte de ella en el frasco y lo agitó. Las piedrecitas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto volvió a preguntar: “¿Está lleno?”. Esta vez, los asistentes dudaron.

“Tal vez no”, dijo uno, y, acto seguido, el conferenciante extrajo un saquito de arena y la metió dentro del frasco. “¿Y ahora?”, inquirió. “¡No!”, exclamó el público, y tomó un jarro de agua que empezó a verter dentro del recipiente. Éste aún no rebosaba.

Terminada la demostración, preguntó: “¿Qué acabo de demostrar?”. Uno de los asistentes respondió: “Que no importa lo llena que esté tu agenda; si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas”.

“¡No!”, repuso el experto, y concluyó: “Si no pones las piedras grandes al principio, luego ya no cabrán”.

Encuentra las piedras grandes en tu vida, en tu trabajo y programa en la agenda lo verdaderamente importante. Seguro que el resto hallará su lugar.

P.d Si no dedicas parte del tiempo a poner las metas principales por delante de lo demás, entonces estarás usando tu tiempo para cosas menos importantes.

 

 

El árbol de los problemas

Había contratado un carpintero para ayudarme a reparar mi vieja granja. Él acababa de finalizar su primer día de trabajo que había sido muy duro. Su sierra eléctrica se había estropeado lo que le había hecho perder mucho tiempo y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Nos dirigíamos a la puerta de su casa y se detuvo brevemente frente a un precioso olivo centenario. Tocó el tronco con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. La energia había cambiado completamente. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del olivo, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- Ese es mi árbol de los problemas, – contestó – Sé que no puedo evitar tener problemas durante el día como hoy en el trabajo por ejemplo, pero no quiero traer estos problemas a mi casa. Así que cuando llego aquí por la noche cuelgo mis problemas en el árbol. Luego a la mañana cuando salgo de mi casa los recojo otra vez.
- Lo curioso es, – dijo sonriendo – que cuando salgo a la mañana a recoger los problemas del árbol, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior.

Maestro: si te centras en el ahora desaparecen todos los problemas.

Fuente: autor desconocido

Sin más que decir. Simplemente preguntarte ¿Cuál es tu árbol de los problemas?

 

 

¿Qué es eso de Coaching para la Salud?

Seguramente alguno de vosotros hayáis odio que en algunas partes de china la gente envía dinero a su médico sólo mientras conserva la salud. En cuanto caen enfermos, visitan a su médico, pero dejan de enviarle dinero temporalmente. Después de todo, el trabajo del médico consiste en mantenerlos sanos. Si enferman, la actitud prevaleciente es que el médico no merece ser pagado. Las cosas son un tanto diferentes en los países occidentales. Por eso, si uno quiere mantener un alto grado de salud, lo más conveniente es ocuparse de uno mismo.

Hay un viejo dicho según el cual un gramo de prevención vale tanto como un kilo de cura. A continuación os dejo una preguntas que pueden ayudarnos a ser más conscientes de lo que hacemos cada día, motivándonos así para cuidar mejor de nosotros mismos con el objetivo de conseguir un estado  de salud y bienestar más elevado.

 

En una escala de uno a diez ¿Cuál es su nivel general de salud?

  1. ¿Cuáles son un par de cosas sencillas que podría hacer para mejorar su salud?
  2. ¿Cómo me siento con respecto a mi cuerpo?
  3. ¿Qué he hecho en el pasado que parezca haber tenido un efecto positivo sobre mi nivel de salud? ¿Cómo puedo hacer eso mismo con mayor frecuencia en mi vida? ¿Cómo me permitiría eso que me sintiera?
  4. ¿Qué es lo peor que puedo hacer por mi salud? ¿Cómo puedo superar este mal hábito?
  5. ¿Qué hago para contrarrestar el estrés actual que experimento en mi vida?
  6. ¿Cuál es el primer paso que voy a dar hacia mi objetivo?

Espero que estas preguntas sean el principio para que pongáis mayor atención a vuestro cuerpo. En nuestro cuerpo se graban todas nuestras experiencias y las emociones asociadas por ello es básico escucharlo, saber que necesita y que no tolera. Mediante  el Coaching para la salud y la kinesiología te ayudamos a escucharte de una manera diferente, aprenderás hábitos saludables y sobre todo te damos la base para lograr la salud y el bienestar plenos. ¿Te atreves?

La Estrella de Mar

Hoy quiero compartir con todos vosotros  un bonito y corto cuento sufí que  oí por primera vez a Gabriel Guerrero discípulo de  Richard  Bandler aunque para mí en ciertas cosas el alumno ya supera al maestro. Escucharlo bajo el lenguaje hipnótico de Gabriel fue toda una  vivencia, ya que os aseguro que posee un domino absoluto de este tipo de lenguaje.

Espero que os guste y que cada uno de vosotros saque sus propias conclusiones.

Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro.
Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar.

El hombre le preguntó al joven que estaba haciendo. Este le contestó:
- “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”.

Dijo entonces el escritor:
” Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”.

El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó para ésta… sí tiene sentido”.

El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas.

A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas…

P.d. Por mí que no falte una acción, un detalle, una palabra que pueda cambiar el destino, el rumbo o la vida de esa persona que me necesita.